domingo, 13 de abril de 2014

Somos actores





Somos actores



Cascarones vacíos rellenos de textos.
Cubiertos con casacas de relucientes colores,
de caras inexpresivas tachonadas con colorete.
Piratas de los siete mares y alguno más.
Yo,
que fui partícipe del fin de los tiempos.
Que hablé como solo yo hice,
que dije lo que pocos,
en el lugar al que ya nadie acude.
Yo, pirata, vaquero, ladrón y caballero.
Yo, enamorado, ciego, cojo e incluso deforme.
Que brindé mi infierno a las palabras,
a las tablas.
Yo,
que fui nosotros.
Que sufrí como todos,
y lo vi como algunos.
Que vi en lo que podemos convertirnos,
lo que podemos ser,
y culpé de ello a los dioses,
a los reinos,
al miedo,
y a la nada.
Nosotros,
que caminamos como imaginamos.
Que pensamos como otros.
Que vestimos pieles ajenas,
y encarnamos vidas ficticias.
Que somos parte de un todo,
de un telón cerrado,
de unas butacas vacías.
Yo, que soy parte de nosotros.
Nosotros, que somos lo que la gente imagina,
lo que quieren,
lo que queremos.
Que vivimos imposibles,
que retamos a los cielos,
a la muerte,
al tiempo y al olvido.
Nosotros, que somos lo que se esconde tras cada palabra.
Lo que citan los renglones escritos y,
más aún los borrados.
En los silencios,
y en los sueños.
Yo, nosotros...
Que quedamos tras el aplauso,
Tras el estruendo,
Tras la tormenta.
Nosotros que,
quebrando el mundo real y,
llegando al vacío final,
recogemos los desechos de vidas ficticias.
Con el poder de un dios,
o la rabia de un titán.
Con la templanza del héroe,
o la osadía del bravo.
Con la sangre del artesano,
y el alma del poeta.
Nosotros,
que encarnamos lo inexistente,
que saltamos entre el ser y el no ser.
Habitamos la vida mientras poblamos el sueño.
Nosotros que labramos interiores,
que tocamos los hilos del espíritu.
Que tañimos músicas ficticias,
y exploramos la locura.
Nosotros marionetas de un público inexistente,
de un patio de butacas desierto.
Nosotros, que tan solo esperamos a alguien,
un público, nadie,
nada.
Yo, hipotecando mi vida en pos de vivir versos ajenos.
Nosotros, intercambiando vivencias por escenas,
y años,
por actos...
Yo máscara hierática,
yo, sonrisa,
yo... Lamento.
¡Nosotros!
Que viajamos a otros mundos sin salir del teatro.
Que fuimos mudos sentimientos,
que fuimos palabras en el viento
¡Nosotros!
Que fingimos alegrías con corazones cargados de desdicha.
Llorando entre sonrisas.
Gritando en el vacío.
Alimentándonos del aire.
Nosotros,
que evocamos ideas.
Nosotros,
que regalamos vivencias.
Que revivimos infiernos,
que surcamos caminos, países y tablas...
Y nosotros, que no nos extinguimos ante la desidia.
Que no nos frenamos ante el olvido.
Luchando por no rendirnos,
mintiendo para poder recordar.
¡Nosotros,
a quienes dejasteis de lado!
Nosotros que fuimos heridos, vejados y torturados.
Que fuimos motivo de burla y llanto.
Que fuimos sueños,
recuerdos,
ideas,
verdad,
y dulces mentiras.
Nosotros, que quedamos tras el fin,
cuando ya nadie quedaba,
cuando dejábamos ya de ser,
cuanto todo se acababa.
Nosotros que fuimos la más hermosa luz en la escena vacía.
Nosotros,
que nos quedamos solos.
Nosotros que fuimos borrados,
nosotros,
los ignorados.
Nosotros,
tras la máscara que nos cubre,
y bajo la luz de un foco,
Nosotros,
los abandonados..
¡Nosotros!..
Que solo pedimos ser observados.
Nosotros...
...
¡Somos actores!